Pier Paolo Pasolini
Bolonia el 5 de marzo
de 1922-Roma 2 de noviembre de 1975
La vida
3. Los suburbios romanos.
Experiencias literarias. El cine
.
.
En
1945 se gradúa con una tesis titulada Antología de la
lírica pascoliniana (Introducción y comentarios)
y fija su residencia en el Friuli, donde encuentra empleo de profesor en
un bachillerato inferior de Valvassone, en la provincia de Udine.
Comienza
en estos años su militancia política. En 1947 se acerca al
PCI, y emprende una colaboración con “Lotta e lavoro”, el semanario
del partido. Las corcunstancias de la muerte de su hermano Guido constituyen
con toda seguridad un obstáculo por superar antes de adherir al
PCI. En todo caso, Pasolini siempre ha evitado instrumentalizar aquellos
hechos, por no enfangar el recuerdo de Guido. Pier Paolo se ve obligado
a justificar su adhesión incluso ante su madre y su padre, quien
acusaba a su esposa de haber permitido que Guido frecuentara unos desbandados.
La
adhesión al PCI constituye para el joven poeta un acto de profundo
coraje: con ello pretende sacrificar el profundo dolor, provocado a él
y a toda su familia, a favor de un ideal social plenamente compartido con
el mismo PC friulano que había guiado políticamente a los
asesinos del hermano.
Pasolini
se convierte en secretario de la sección de San Giovanni de Casarsa,
pero no tiene el favor del partido ni de los intelectuales comunistas friulanos.
Estos últimos escriben textos políticos utilizando un lenguaje
de finales del XIX, mientras que Pasolini escribe en el idioma del pueblo,
y no por fuerza textos políticos. Para muchos todo ello resulta
inadmisible: muchos comunistas ven en Pasolini un sospechoso desinterés
por el realismo socialista, cierto cosmopolitismo, y una excesiva atención
hacia la cultura burguesa.
En
estos años Pasolini conoce al pintor Zigaina, a quien seguirá
uniéndole una profunda amistad durante todo el resto de su vida.
Este
periodo de militancia comunista es el único en el que Pasolini se
comprometió activamente en la lucha política. Son de estos
años los manifiestos políticos escritos y dibujados por el
propio Pasolini; textos de denuncia hacia el poder de los demócratas
cristianos.
El
15 de octubre de 1949 Pasolini es señalado por los Carabineros de
Cordovado como corruptor de menores: es el comienzo de una delicada y humillante
retahila judicial que va a cambiar definitivamente su vida. Muchos juicios
le seguirán a éste, y es lícito pensar que de no haberse
producido el primero, no hubiera habido ninguno.
Pasolini
es acusado de haberse reunido con dos o tres chicos el 30 de septiembre
de 1949 en la fracción de Ramuscello. Los padres de los chicos no
denuncian, pero debido a los rumores que circulan en el pueblo, los Carabineros
deciden indagar los hechos.
Es
un periodo de fuertes contrastes entre la izquierda y la DC; nos hallamos
en plena guerra fría y Pasolini, debido a su postura de intelectual
comunista y anticlerical, constituye un blanco muy vulnerable. La denuncia
de Ramuscello escandaliza tanto a la izquierda como a la derecha, y aún
antes de que se celebre el juicio, el 26 de octubre de 1949, Pasolini es
expulsado de malas maneras del PCI. He aquí lo publicado por "l’Unità"
el 29 de octubre:
“EL
POETA PASOLINI EXPULSADO DEL PCI
Con
fecha del 26 de octubre la federación del PCI de Pordenone ha resuelto
expulsar del partido por indignidad moral a D. Pier Paolo Pasolini, de
Casarsa. Los hechos que han determinado tan graves medidas disciplinarias
contra el poeta Pasolini, nos dan la ocasión de denunciar una vez
más las deletéreas influencias de determinadas corrientes
ideológicas y filosóficas, como las de los Gide, Sartre y
demás celebrados poetas y literatos que se las dan de progresistas
cuando, en realidad, adoptan los aspectos más deletéreos
de la generación burguesa”.
En
cuestión de días, Pasolini se ve metido en un callejón
sin salida aparente. En Casarsa, la repercusión de los hechos de
Ramuscello es muy amplia. Ante los Carabineros trata de justificar los
hechos –confirmando las acusaciones de manera intrínseca- como experiencia
excepcional, como una suerte de desbandada intelectual: lo cual no hace
sino empeorar su situación. Expulsado del PCI y del Instituto donde
enseñaba, incluso la relación con su madre se agrieta temporalmente.
Es la derrota. Pasolini decide huir de Casarsa, de su Friuli tan frecuentemente
mitificado; junto a su madre se traslada a Roma, donde comienzan una nueva
vida. Más tarde escribe:
“Huí
con mi madre y una maleta y algunas joyas que resultaron ser falsas, /
en un tren tan lento como un mercancías, / por la llanura friulana
cubierta por una capa de ligera y dura nieve. / Íbamos hacia Roma.
/ Íbamos pues, abandonando a mi padre / al lado de una estufa de
pobres, / con su viejo gabán militar / y sus horribles furias de
enfermo de cirrosis y síndromes paranoides. / He vivido aquella
/ página de novela, la única de mi vida: / por lo demás,
/ he vivido dentro de una lírica, como todo obseso”.
[P.P.Pasolini,
il poeta delle ceneri, por Enzo Siciliano, en “Nuovi argomenti” nº
67-68, Roma, julio-diciembre de 1980]
Los primeros
años romanos resultan muy difíciles para Pasolini, metido
en una realidad completamente nueva e inédita como la de los suburbios
romanos. Son tiempos de inseguridad, de pobreza, de soledad. Una situación
dramática que se adivina en sus propias palabras:
“Fue
un periodo terrible de mi vida. Llegado a Roma desde los lejanos campos
friulanos, en paro durante muchos años, ignorado por todos, devorado
por el terror interior de no ser como la vida quería, trabajando
empecinadamente en estudios pesados y complicados, incapaz de escribir
sin repetirme en un mundo que había cambiado. No quisiera volver
a nacer jamás por no volver a vivir aquellos dos o tres años”
[P.P.
Pasolini, Il treno di Casarsa, en "FMR", nº 28, noviembre de 1984,
Franco Maria Ricci, Milano p. 122]
“A
principios de 1950 estaba en Roma, con mi madre. Mi padre se reunió
con nosotros dos años después, y desde la Piazza Costaguti
nos fuimos a vivir a Ponte Mammolo. En el 50 yo había empezado ya
a escribir las primeras páginas de Ragazzi di vita. Estaba
en paro, en condiciones de verdadera, mortal desesperación. Luego,
con la ayuda del poeta en dialecto abruzo Vittori Clemente encontré
empleo como profesor en una escuela privada de Ciampino, por veinticino
mil liras al mes.”
[Il
profilo autobiografico in Ritratti su misura di scrittori italiani,
por E.F. Accrocca, Venecia, 1960]
Durante
aquellos años Pasolini le escribe a Silvana Ottieri:
“Lo
que no comprendo, lo que no entra en los cálculos, en las cuentas
entre yo y quien me castiga, es el destino de mi madre. No me explayaré
en ello, pues ya tengo lágrimas en los ojos. Ha encontrado un empleo
con una familia (marido, mujer, y un niñito de dos años):
y con un heroísmo que no sé explicarte, ha aceptado su nueva
vida. Voy a verla todos los días y, para ayudarle un poco,
me llevo de paseo al niño. Hace todo lo posible por mostrarse alegre
y ligera: ayer fue mi cumpleaños, y no puedes imaginarte cómo
se ha comportado…”
[Carta
a Silvana Ottieri]
Su padre
está enfermo, y tras los hechos de Casarsa los contrastes entre
los dos se han acentuado:
“Dos
años de encarnizado trabajo, de pura lucha: y mi padre siempre allí,
esperando, siempre solo en la pobre cocinita, con los codos en la mesa
y la cara contra los puños, inmóvil, malo, dolorido, llenando
el pequeño espacio con la grandeza de los cuerpos que mueren”.
[Il
profilo autobiografico in Ritratti su misura di scrittori italiani,
por E.F. Accrocca, Venecia, 1960]
Por pudor,
Pasolini no quiere pedir nada a los literatos que conoce, y busca trabajo
por su cuenta. Consigue un trabajo como figurante en Cinecittà;
además, trabaja como corrector de pruebas de imprenta, y vende sus
libros en puestos callejeros de barrio.
Por
fin, gracias al poeta en dialecto abruzo Vittori Clemente, encuentra empleo
como profesor en un colegio de Ciampino.
Son
los años en que Pasolini traslada la mitificación de los
campos friulanos al marco desordenado de los suburbios romanos, vistos
como centro de la historia, donde comienza un doloroso proceso de crecimiento:
nace el mito del subproletariado romano.
“Hace
dos o tres años que vivo en un mundo con un sabor “distinto”: cuerpo
extraño y por tanto definido de este mundo, al que me adapto concienciándome
muy lentamente. Entre ibseniano y pascoliniano (para entendernos…), estoy
aquí en una vida toda músculos, vuelto como un guante, que
se explica siempre como una de esas canciones que solía detestar,
totalmente priva de sentimentalismos, en organismos humanos tan sensuales
que casi son mecánicos, donde no se conoce ni una de las actitudes
cristianas como el perdón, la docilidad, etc.… y el egoísmo
toma formas lícitas, viriles (…)
En
el mundo norteño donde yo he vivido, en las relaciones individuales
siempre había, o al menos así me parecía, la sombra
de una piedad que tomaba las formas de la timidez, del respeto, de la angustia,
del cariño, etc.: para unirse en una relación de amor bastaba
un gesto, una palabra. Al prevalecer el interés por lo íntimo,
por la bondad o la maldad que anida en nosotros, lo que se buscaba entre
personas no era un equilibrio, sino un impulso recíproco. En cambio
aquí, entre esta gente mucho más esclava de lo irracional,
de la pasión, la relación siempre está bien definida,
se basa en hechos más concretos, desde la fuerza muscular hasta
la posición social”.
[Carta
a Silvana Ottieri]
Pasolini
prepara las antologías de la poesía dialectal, colabora con
“Paragone”, una revista de Anna Banti y Roberto Longhi. Justamente en “Paragone”,
Pasolini publica la primera versión del primer capítulo de
Ragazzi
di vita.
Angioletti
le llama para participar en la sección literaria de las noticias
de la radio, junto con Carlo Emilio Gadda, Leone Piccioni y Giulio Cartaneo.
Los difíciles primeros años romanos se quedan definitivamente
atrás.
En
1954 Pasolini deja la enseñanza y se muda al barrio de Monteverde
Vecchio. Publica su primer importante volumen de poesías dialectales:
La
meglio gioventù.
En
1955 Garzanti publica la novela Ragazzi di vita, que obtiene un
gran éxito tanto de crítica como de público. El juicio
de la cultura oficial del PCI es, en cambio, en gran medida negativo: el
libro es definido como dominado por el “placer de lo morboso, de lo sucio,
de lo abyecto, de lo maleducado, de lo turbio”.
La
Presidencia del Congreso (en la persona del entonces ministro del interior,
Tambroni) promueve una acción judicial contra Pasolini y Livio Garzanti.
El juicio se resuelve con la absolución “porque el hecho no constituye
delito”, y el libro, secuestrado durante un año, vuelve a las librerías.
Pasolini se convierte en uno de los blancos preferidos por las crónicas
de sucesos: se le acusa de delitos que rayan lo grotesco, desde complicidad
en peleas y robo, hasta atraco con arma de fuego en un bar cercano a una
gasolinera en S. Felice Circeo.
En
1957 Pasolini colabora, junto con Sergio Citti, en la película Le
notti di Cabiria de Fellini, traduciendo los diálogos al dialecto
romano. Firma guiones con Bolognini, Rosi, Vancini y con Lizzani, con quien
debuta como actor en la película Il gobbo, de 1960.
En
estos años colabora con la revista “Officina” junto con Leonetti,
Roversi, Fortini, Romanò, Scalia. En 1957 publica los poemas de
Le
ceneri di Gramsci con Garzanti, y al año siguiente, con Longanesi,
L’usignolo
della Chiesa cattolica. En 1960 Garzanti publica los ensayos Passione
e ideologia, y en 1961 otro libro de versos,
La religione del mio
tempo.
En
1961 Pasolini realiza Accattone, su primera película como
director y guionista. La película es declarada prohibida a menores
de 18 años, y genera grandes polémicas en el XXII festival
de cine de Venecia. En 1962 dirige Mamma Roma. En 1963, el episodio
La
ricotta de la película RoGoPaG; éste es censurado
y Pasolini es acusado de un delito de vilipendio de la religión
del Estado. En 1964 dirige Il Vangelo secondo Matteo; en 1965 Uccellacci
e Uccellini; en 1967 Edipo re; en 1968 Teorema; en 1969
Porcile;
en 1970 Medea; entre 1970 y 1974 la Triología de la vida,
o del sexo, es decir Il Decameron, I racconti di Canterbury,
e Il fiore delle Mille e una notte; finalmente, en 1975 dirige su
última película, Salò o le 120 giornate di Sodoma.
El
cine le lleva a emprender muchos viajes al extranjero. En 1961, junto con
Elsa Morante y Alberto Moravia, viaja a India; en 1962 a Sudán y
Kenia; en 1963 a Ghana, Nigeria, Guinea, Israel y Jordania (viaje del que
realiza el documental titulado Sopralluoghi in Palestina).
En
1966, con ocasión del estreno de Accattone y Mamma Roma
en el festival de Nueva York, realiza su primer viaje a Estados Unidos,
quedando muy impresionado por aquel país, en especial por Nueva
York. Más tarde confiesa a Oriana Fallaci:
“Nunca
me había enamorado así de un país. Sólo de
África, tal vez. Pero a África yo quisiera ir para quedarme,
para no matarme. Sí, África es como una droga que tomas para
no matarte. Nueva York, en cambio, es una guerra a la que vas para matarte”
[Oriana
Fallaci, carta a Pier Paolo Pasolini, en "Europeo", 14 de noviembre de
1975]
En 1968,
P. viaja de nuevo a India para realizar un documental. En 1970 vuelve a
África, Uganda y Tanzania, y realiza el documental Appunti per
un'Orestiade africana. En 1972 publica, con Garzanti, el volumen de
críticas, sobre todo cinematográficas, titulado Empirismo
eretico.
Durante
los años de los movimientos estudiantiles, Pasolini toma una postura
muy original con respecto a la cultura de izquierdas. Si bien acepta y
apoya las motivaciones ideológicas de los estudiantes, considera
que éstos son antropológicamente unos burgueses, y como tales
destinados a fracasar en su intento de revolución.
En
1968 retira de la competición por el Premio Strega su novela Teorema,
y sólo acepta participar en la XXIX Mostra del cinema de Venecia
cuando se le garantiza que no habrá votaciones ni premiaciones.
Pasolini se encuentra entre los mayores defensores de la Associazione Autori
Cinematografici, que combate por conseguir la autogestión de la
Mostra. El 4 de septiembre presenta Teorema a la crítica
en un ambiente de gran alteración. Pasolini asiste a la proyección
para declarar que la película se presenta en la Mostra sólo
por voluntad del productor, pero que como autor ruega a los críticos
que abandonen la sala; lo cual no sucede. Pasolini se niega a participar
en la tradicional conferencia de prensa, e invita a los periodistas al
jardín de un hotel, no para hablar de la película, sino de
la situación de la Bienal.
En
1972 Pasolini decide colaborar con los jóvenes de Lotta Continua
y, junto con algunos de ellos, como Bonfanti y Fofi, firma el documental
12
dicembre.
En
1973 comienza su colaboración con el “Corriere della sera” con artículos
críticos sobre la situación del país.
En
1970 Pasolini compra las ruinas de un castillo medieval en las cercanías
de Viterbo, y lo restaura. Aquí comienza la redacción de
su obra inacabada Petrolio.
En
1975 publica, con Garzanti, el volumen de críticas Scritti corsari,
y propone de nuevo la poesía friulana de una maner curiosa, con
el título La nuova gioventù.
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TAMBIÉN
Pier Paolo Pasolini.
Palabra de corsario.
Una importante exposición:
Círculo de Bellas
Artes de Madrid.
20 de septiembre-2 de octubre
2005
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